“EL CIRCO DE LOS ANIMALES”
De nosotros los animales, para ustedes los humanos.
Hace miles, mucho miles de años, el león invitó a los animales a organizar un circo. No era un circo como los que hacen los seres humanos. Él quería un espectáculo sin precedentes. Se trataba de descubrir para qué eran buenos los animales, de encontrar muchas habilidades escondidas en ellos, desde el animal más grande hasta el más pequeño.
Todos llegaron con cara de sorprendidos. Unos, haciendo sentir su presencia desde la entrada y otros, tímidos como queriendo pasar desapercibidos.
El león que no conocía las virtudes ni los defectos de sus semejantes, les dijo:
-Estamos aquí para crear el circo de la vida. Cada cual que ponga a funcionar su creatividad. Los que puedan armar la carpa, que lo hagan; los que sean capaces de construir los trapecios, que lo demuestren; los que se sientan seguros de hacer payasadas, que actúen… en fin: ¡ todos a trabajar !
El zorro saltó de su puesto y empezó a darle protesta al burro, el cual obedecía en todo sin protestar. La tortuga, calladita, sin que nadie la mandara, empezó a amarrar las cuerdas de las carpas; la hormiga no perdía un minuto ayudando a iluminar el escenario, mientras la gallina, que no entendía nada, todo lo hacia al revés. Pasaban las horas y la paloma, silenciosa y prudente, ayudaba a una araña a tejer con maestría las redes para proteger a los equilibristas. El cerdo prefirió dormir y roncar debajo de una enramada y el gallo, vanidoso, cantaba y cantaba sin parar.
El león, que los observaba cuidadosamente, pensó:
-Son iguales a los seres humanos… Los hay necios y sabios, trabajadores y perezosos, listos y lentos.
Sin pensarlo dos veces, llamó al conejo, que en medio de su timidez es astuto, y le pidió que escribiera en una hoja de yarumo este mensaje para los seres humanos:
De: Nosotros, los animales.
Para: Ustedes, los seres humanos.
Desde éste, nuestro circo de animales, hemos aprendido que tenemos virtudes y defectos que también tiene los humanos.
¿Qué podemos hacer para enseñar y modificar estos comportamientos?
El zorro es símbolo de astucia.
La paloma es símbolo de prudencia.
La tortuga es símbolo de lentitud y sabiduría.
La hormiga es símbolo de trabajo.
El perro es símbolo de fidelidad.
El gato es símbolo de traición.
El gallo es símbolo de vanidad.
El cerdo es símbolo de pereza.
La gallina es símbolo de torpeza.
La paloma mensajera salió con el mensaje en el pico y lo dejó en el primer pueblo que encontró a su paso.
Con el pasar de los años, los seres humanos se tomaron la tarea de aprender de los animales, y este mensaje se convirtió en divertidas y formativas fábulas.
(Tomado de español y literatura 4. FENVG. Escuela Nueva. Pág. 74 - 77)

una oracion de cada animal
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